Conoce a Camper Ollie
Campamento de verano 4: enfermedades del comportamiento
“Creo que me ha mostrado el lado más brillante de las cosas.”
Para Ollie, Roundup River Ranch era más que un simple lugar para pasar una semana en el campamento. Era un lugar donde se sentía aceptado, animado y rodeado de personas que realmente se preocupaban.
Viviendo con trastorno límite de la personalidad (TLP), autismo leve, depresión y otros desafíos de salud mental, Ollie encontró en el campamento algo que había sido difícil de encontrar en otros lugares: una comunidad que los aceptaba tal como eran.
Cuando Ollie llegó por primera vez al Rancho Roundup River, abrirse no fue fácil.
“Cuando llegué por primera vez, la primera vez fue en un campamento, recuerdo que estaba tan callada. Simplemente no sabía qué hacer. Estaba, como, muy metida en mi caparazón.,”—dijo Ollie. “Y recuerdo que los consejeros realmente me ayudaron a salir de eso.”

Con el aliento de sus consejeros y el ambiente acogedor a su alrededor, Ollie gradualmente se sintió más cómoda siendo ella misma. A medida que pasaba la semana, encontró la confianza para salir de su zona de confort y abrazar todo lo que el campamento tenía para ofrecer.
“También me gustan mucho los consejeros del campamento, porque transmiten esa positividad”.” Ollie compartió.
Para Ollie, esa positividad se extendía más allá de los consejeros. Se sentía en toda la comunidad del campamento.
Ya sea pasando.
Al reflexionar sobre su experiencia, Ollie cree que el campamento cambió la forma en que ve el mundo, dándole una perspectiva más brillante y una esperanza renovada.
Cuando le pidieron que describiera Roundup River Ranch en solo tres palabras, la respuesta de Ollie fue fácil: “Caprichoso. Hermoso. Aceptante.”
Para Ollie, El poder del campamento fue encontrada en una comunidad que reemplazó la incertidumbre con confianza y les recordó que la amabilidad, la aceptación y la positividad pueden marcar la diferencia. Ollie se fue del campamento sintiéndose más animado que cuando llegó.